En su único amistoso estival, el Real Madrid venció con contundencia al WSG Tirol por 4-0. El duelo dejó un estreno notable: el de Álvaro Carreras, quien mostró proyección ofensiva y calma defensiva desde su posición de lateral izquierdo.
Militão abrió el marcador con un cabezazo certero, mientras que Mbappé anotó dos goles —uno tras asistencia clara de Güler— y Rodrygo cerró el partido con un remate técnico tras combinar con el francés.
La distribución del equipo reflejó las necesidades actuales: Tchouaméni y Huijsen proporcionaron seguridad en el centro del campo y la defensa; Courtois apenas fue exigido gracias al dominio sobre el rival. Carreras valoró el arranque y se mostró comprometido con el planteamiento de Alonso, asegurando que queda “una temporada larga por delante”.
Un partido que combina optimismo y claridad de ideas tácticas justo antes del arranque oficial de la competición.