En el Tivoli Stadion de Innsbruck, el Real Madrid selló su único amistoso de pretemporada con una contundente victoria por 4-0 ante el WSG Tirol, en un ensayo que confirmó el buen momento del equipo antes del debut liguero ante Osasuna. Desde el pitido inicial, el conjunto blanco impuso su superioridad con presión alta, circulación fluida y control absoluto del balón.
El marcador se abrió pronto: Éder Militão conectó un cabezazo preciso tras centro desde la banda derecha, culminando una jugada ensayada que abrió el camino hacia la victoria. Poco después, Arda Güler, desplegando gran visión de juego en tres cuartos, filtró un pase perfecto para que Mbappé, con su potencia característica, definiese cruzado y pusiera el 2-0 antes del descanso.
En la segunda parte, el francés repitió con otro tanto tras una conducción arrolladora, sentenciando el duelo de forma temprana. Ya con el marcador allanado, Rodrygo concluyó la goleada con una pared con Mbappé y un remate ajustado al palo largo que dejó sin opciones al meta local.
El equipo demostró solidez defensiva, con Tchouaméni cumpliendo en tareas de contención y construcción de juego, mientras que Huijsen aportó seguridad desde atrás. Courtois apenas fue exigido y la rotación —como el debut de Álvaro Carreras o la entrada de Alaba en la medular— permitió mantener el ritmo sin fisuras.
Con esta victoria, el Real Madrid cierra su puesta a punto veraniega mostrando solidez, amplitud táctica y un nivel competitivo ideal: justo lo que Xabi Alonso buscaba de cara al estreno en Liga.